Había una vez una mujer hermosa de ojos claros que era princesa de un reino muy lejano. desde joven fue pretendida por muchos hombres que se volvían locos por ella pero ella no se decidía por ninguno de ellos. siguiendo el consejo de su madre se caso con un joven príncipe muy bien parecido y con una gran fortuna, todo lo que podía desear una princesa. se llevo a cabo la boda, y la joven esperando impaciente que el príncipe la llevara a su castillo. días después se fueron a su luna de miel en un castillo en una montaña.
luego de un tiempo la relación que en un principio fue amistosa se rompió.. el joven príncipe era distante con la joven princesa empezó a tener amantes ante el desamor de su esposo.
pronto empezaron los golpes y maltratos del príncipe a la princesa la cual intento huir varias veces hasta que.... en un ataque de celos el joven príncipe le saco los ojos y le dijo '' ahora no miraras a nadie y no me seras infiel'' y luego la mato.
con el tiempo el príncipe no podía dormir por el remordimiento y empezó a alucinar diciendo ver la imagen de su esposa ciega y muerta. se dejo poseer por la locura.
un día fue encontrado en su cama muerto con los ojos arrancados y tenia escrito en su pecho
''ahora que no puedes ver no mataras a nadie''.
nadie supo quien mato al príncipe pero se cree que fue la princesa muerta que buscaba su venganza.
este ejemplo nos muestra que las apariencias engañan....